Mientras miraba el mar en una tarde radiante solo podía pensar en la gente que en ese momento no estaba conmigo. El día era perfecto, el sol brillaba en el cielo, olía a playa, pero allí estaba yo sentada pensando qué me diría cada uno de ellos si estuviera en ese momento conmigo. Además de los chistes, las conversaciones sobre el tiempo y las anécdotas pasadas, estoy segura de que me dirían cada uno de ellos a su manera que siguiera adelante con mi sueño.
Pero ¿qué les habría dicho yo a ellos en ese mismo momento? En general les animaría a que lucharan por aquéllo que quieren llegar a ser porque por mucho que queramos no podemos cambiar lo que nos hace felices. Y supongo que lo más importante de todo sería recordarles lo que John Locke siempre dice: 'No me digas lo que no puedo hacer'. Si la gente no cree en vosotros, es que no os conoce.
A mis amigos los que se apasionan con el cine les tengo que felicitar por no renunciar a sus principios aunque la cosa esté complicada. Si ya habéis dado ese paso y habéis comenzado el camino no tengáis prisa en llegar hasta la meta, disfrutad de cada etapa y echad en vuestra mochila las pequeñas lecciones que os va dejando el viaje. Se empieza con los cortos y se termina ganando un Óscar.
A mi amigo el que quiere vivir de la música le echaría una buena bronca porque con su talento no entiendo por qué no lucha con más ganas. Si quieres cantar que tu voz suene más fuerte que la de nadie. Pon todas tus ganas y quédate afónico intentándolo. Es tu instrumento, tienes el poder de llegar a la gente con una melodía y tienes que confiar más en ti para poder conseguirlo.
Me guardo más sueños para otro día... algunas veces en la vida basta con saber lo que no queremos para darnos cuenta de que no sabemos qué queremos.
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