lunes, julio 17, 2006

No tengo prisa, ya no. Los horas pasan, las manecillas de los relojes siguen su curso; las hojas se arrancan del calendario, los ciclos se completan. El sol sale y se pone cada día, sin que suceda nada.

Voy a esperar lo que la vida me deje, el tiempo que haga falta. ¿Tú te acordarás de mí? ¿Vas a detener tu tiempo y lo vas a encadenar al mío? ¿Las rectas paralelas se cruzarán algún día?

Parece que no te das cuenta de que te quiero a cada instante, de que te necesito permanentemente. Y no entiendes que te esperaré... eternamente.

1 comentario:

JESÚS MANUEL ARIAS PAULLO dijo...

MUY PROFUNDO. FELICIDADES Y ESPERO LEERTE MAS Y MAS SEGUIDO. SALUDOS.