Cuando piensas en la soledad lo primero es la sensación de vacío que se cierne sobre ti... porque si das un paso más hacia la oscuridad que te envuelve puedes caerte por un precipicio que no sabes cómo va a terminar. Además el vacío es la nada, la ausencia de todo y te obsesionas con el pensamiento de que no tienes nada.
Cuando 'estás solo' echas de menos todo lo que tuviste hace tiempo (que quizá antes ni te gustaba) y que ahora crees necesitar otra vez porque piensas que no tienes nada que merezca la pena. Tienes miedo a que este estado te invada permanentemente, a no poder salir de la situación en la que te has metido, y en el fondo, a que nadie te tienda una mano para rescatarte... cuando sabes que eres tú mismo quien tiene que sujetarse al presente con las dos manos esperando que la avalancha de negatividad pase lo antes posible.
Te sientes vulnerable a los ataques de un mundo hostil en el que ninguna cosa encaja con lo que tienes pensado. Te sientes incapaz de cambiar las cosas que te producen el desasosiego porque empleas tu energía en convencerte de que no puedes.
Cuando la soledad es algo malo empleas tu tiempo en autoconvencerte de ello y dejas de hacer algunas cosas que podrían ayudarte a salir de esa situación. Te conviertes en un ser gris, frío y sin perspectiva de la realidad...
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